Amigas y amigos del PCC:
ya estamos en la recta final de este Programa, uno de los desafíos será sostener el aprendizaje una vez que termine.
Durante varias semanas hemos visto como este Blog ha sido un aporte en cuanto compartir sus experiencias y reportes, sin embargo, el privilegio de colocar temas lo tenemos sólo Gabriel y yo. Esto quiere decir que ustedes sólo pueden agregar comentarios a los temas que nosotros les proponemos.
Creo que es hora de que ustedes se tomen este blog (que siempre ha sido de ustedes) y que empiecen a colocar temas de su interés y al cual todos podamos hacer comentarios, para ello es necesario que yo los habilite como Colaboradores. Si ustedes qieren ser colaboradores directos de este Blog y de esta manera empezar a sostener el aprendizaje del PCC, envíenme un email a jparaya71@gmail.com, indicándome su nombre completo. Las reglas para ser colaboradores son muy sencillas:
1.- Hacerse cargo de lo que se dice, esto quiere decir que no hay temas anónimos o sin dueños. Todo tema debe tener un responsable con nombre y apellido.
2.- Debes tener una cuenta de correo gmail. Este es un requisito que impone el sitio en el cual estamos alojados.
La invitación ya está hecha, colabora proactivamente y se un protagonista del cambio que quieres, este espacio es una oportunidad para ello.
Saludos desde Chile
Juan Pablo Araya
miércoles, 25 de abril de 2007
lunes, 23 de abril de 2007
TAREA Nº 6
Diseño de Conversaciones para la acción en base a nuestros valores
Fecha de inicio : 23 de abril de 2007
Fecha de envío : 04 de mayo de 2007
En la última conferencia central, concentramos nuestras conversaciones en descubrir cuáles son los valores que nos unen y de la misma forma compartir nuestras promesas, instalar nuevos juicios maestros en nuestro andar y determinar las acciones que dan sentido a nuestra empresa y con ello a cada una de nuestras vidas.
Fue una jornada intensa en donde pudimos observar el nivel de coraje que alcanza un ser humano cuando aprende y se dispone a compartir con los demás sus vivencias, su historia y lo que finalmente lo ha constituido en el ser que es, virtuoso y lleno de talentos en ciertos dominios y también inhábil y hasta ciertamente precario en otros. Lo importante es que el nivel de apropiación con que nos hemos tomado esta maravillosa experiencia quedó de manifiesto en todas y cada una de las intervenciones de este fin de semana. Felicitaciones para todos.
Por otra parte, vimos lo importante de nuestro aporte al crecimiento y desarrollo de BATEBOL, entidad que nos cobija y a partir de la cual podemos hacer pasar gran parte de nuestra futura historia. Afirmamos, que el desarrollo de las personas pasa necesariamente por contribuir algo trascendente a la sociedad y el lugar más accesible para ello es en el espacio de trabajo. Crear, innovar, mejorar procesos, cumplir con eficiencia y calidad, ser responsables y practicar hábitos en que se observa nuestro crecimiento como personas y con ello la mejora continua de la organización terminan por dotarnos de una auto estima colectiva e individual que finalmente hace que nos sintamos muy satisfechos y orgullosos de nosotros mismos y de ser parte de una gran empresa, esa que construimos todos.
El ejercicio de compartir valores concentra los mayores juicios en los siguientes resultados:
Ø Autoconfianza
Ø Calidad
Ø Integridad
Ø Afecto
Ø Competitividad
Ø Desarrollo Personal
Ø Impecabilidad
Ø Aporte a la Sociedad
Ø Eficiencia
Ø Liderazgo
Ø Responsabilidad
Ø Honestidad
Ø Crecimiento
En esta última etapa del programa requerimos de Uds. un importante compromiso en que se relacione la Visión de la empresa, los valores que la sustentarán y las acciones conscientes que debemos practicar para sentir que efectivamente en nuestra organización está pasando algo relevante.
Les pedimos entonces que trabajen sobre la siguiente tarea:
1.- En relación al listado de valores propuestos por Uds. mismos y que se transcribe en esta tarea, elijan con fundamentos rigurosos y de fondo los tres valores que se vinculan con la Visión de la Empresa y determine las acciones con las que Uds. van a contribuir para asegurar su consolidación y el cambio. Claramente los valores propuestos por Uds. se encuentran en este listado, pero les pedimos que los revisen nuevamente, pues es posible descubrir alguno de los que no mencionaron, que a esta altura y producto de la conversación se constituya en un eventual cambio de opinión. Con fundamentos y con debate podemos arribar a nuevas respuestas.
2.- Constituyan una institucionalidad básica que permita el seguimiento y cumplimiento efectivo de las promesas. Debe en esta instancia observarse un trabajo de equipo. Ello significa, roles distribuidos equitativamente entre todos, conversaciones periódicas para revisar, determinación de liderazgo, representar (si corresponde y a quién ) eventuales caídas, bajas de interés, pérdida de convicción, etc., entre otras.
3.- Responder individualmente las siguientes preguntas:
Respecto a la respuesta de las preguntas anteriores: ¿ Cuál es mi nivel de compromiso con el proyecto?, ¿Cuáles son mis restricciones?, ¿ Cuáles son mis desconfianzas?, ¿Cuál es mi nivel de credibilidad?, ¿En que espacios me siento contento?, y en ¿Cuáles me siento molesto?, ¿Dónde creo que estas promesas pueden fracasar?, ¿Por que creo que puede resultar?
4.- Envié un breve informe personal acerca de como se sintió haciendo este ejercicio.
No olvidar de trabajar como grupo espacios de corporalidad que en esta ocasión quedarán al criterio de cada facilitador. Les sugiero aplicar ejercicios que se vinculen con el “darse permiso” para actuar en todos y cada uno de los desafíos que se nos presentan a partir de ahora.
* Las Preguntas 1 y 2 se contestan como grupo de trabajo en el Blog
* Las Preguntas 3 y 4 se envían a través del mail habitual
Fecha de inicio : 23 de abril de 2007
Fecha de envío : 04 de mayo de 2007
En la última conferencia central, concentramos nuestras conversaciones en descubrir cuáles son los valores que nos unen y de la misma forma compartir nuestras promesas, instalar nuevos juicios maestros en nuestro andar y determinar las acciones que dan sentido a nuestra empresa y con ello a cada una de nuestras vidas.
Fue una jornada intensa en donde pudimos observar el nivel de coraje que alcanza un ser humano cuando aprende y se dispone a compartir con los demás sus vivencias, su historia y lo que finalmente lo ha constituido en el ser que es, virtuoso y lleno de talentos en ciertos dominios y también inhábil y hasta ciertamente precario en otros. Lo importante es que el nivel de apropiación con que nos hemos tomado esta maravillosa experiencia quedó de manifiesto en todas y cada una de las intervenciones de este fin de semana. Felicitaciones para todos.
Por otra parte, vimos lo importante de nuestro aporte al crecimiento y desarrollo de BATEBOL, entidad que nos cobija y a partir de la cual podemos hacer pasar gran parte de nuestra futura historia. Afirmamos, que el desarrollo de las personas pasa necesariamente por contribuir algo trascendente a la sociedad y el lugar más accesible para ello es en el espacio de trabajo. Crear, innovar, mejorar procesos, cumplir con eficiencia y calidad, ser responsables y practicar hábitos en que se observa nuestro crecimiento como personas y con ello la mejora continua de la organización terminan por dotarnos de una auto estima colectiva e individual que finalmente hace que nos sintamos muy satisfechos y orgullosos de nosotros mismos y de ser parte de una gran empresa, esa que construimos todos.
El ejercicio de compartir valores concentra los mayores juicios en los siguientes resultados:
Ø Autoconfianza
Ø Calidad
Ø Integridad
Ø Afecto
Ø Competitividad
Ø Desarrollo Personal
Ø Impecabilidad
Ø Aporte a la Sociedad
Ø Eficiencia
Ø Liderazgo
Ø Responsabilidad
Ø Honestidad
Ø Crecimiento
En esta última etapa del programa requerimos de Uds. un importante compromiso en que se relacione la Visión de la empresa, los valores que la sustentarán y las acciones conscientes que debemos practicar para sentir que efectivamente en nuestra organización está pasando algo relevante.
Les pedimos entonces que trabajen sobre la siguiente tarea:
1.- En relación al listado de valores propuestos por Uds. mismos y que se transcribe en esta tarea, elijan con fundamentos rigurosos y de fondo los tres valores que se vinculan con la Visión de la Empresa y determine las acciones con las que Uds. van a contribuir para asegurar su consolidación y el cambio. Claramente los valores propuestos por Uds. se encuentran en este listado, pero les pedimos que los revisen nuevamente, pues es posible descubrir alguno de los que no mencionaron, que a esta altura y producto de la conversación se constituya en un eventual cambio de opinión. Con fundamentos y con debate podemos arribar a nuevas respuestas.
2.- Constituyan una institucionalidad básica que permita el seguimiento y cumplimiento efectivo de las promesas. Debe en esta instancia observarse un trabajo de equipo. Ello significa, roles distribuidos equitativamente entre todos, conversaciones periódicas para revisar, determinación de liderazgo, representar (si corresponde y a quién ) eventuales caídas, bajas de interés, pérdida de convicción, etc., entre otras.
3.- Responder individualmente las siguientes preguntas:
Respecto a la respuesta de las preguntas anteriores: ¿ Cuál es mi nivel de compromiso con el proyecto?, ¿Cuáles son mis restricciones?, ¿ Cuáles son mis desconfianzas?, ¿Cuál es mi nivel de credibilidad?, ¿En que espacios me siento contento?, y en ¿Cuáles me siento molesto?, ¿Dónde creo que estas promesas pueden fracasar?, ¿Por que creo que puede resultar?
4.- Envié un breve informe personal acerca de como se sintió haciendo este ejercicio.
No olvidar de trabajar como grupo espacios de corporalidad que en esta ocasión quedarán al criterio de cada facilitador. Les sugiero aplicar ejercicios que se vinculen con el “darse permiso” para actuar en todos y cada uno de los desafíos que se nos presentan a partir de ahora.
* Las Preguntas 1 y 2 se contestan como grupo de trabajo en el Blog
* Las Preguntas 3 y 4 se envían a través del mail habitual
jueves, 12 de abril de 2007
Lo básico en Cuidar Relaciones
Vivimos en relaciones, en nuestra vida privada y en la pública. Construimos nuestra identidad en ellas. Sabemos que son muy importantes, las queremos cuidar.
Que yo cuide bien una relación no es tanto algo que hago yo, cuanto una evaluación que hace la otra parte en la relación. Esa evaluación dependerá de si percibe o no que yo estoy comprometido con cuidar la relación, con hacerme cargo de sus preocupaciones y cumplir activamente con los compromisos que ella supone.
Lo básico, entonces, es mantener segura a la otra parte de nuestra dedicación a la relación. Una acción simple fundamental: escuchar sistemática y anticipadamente sus evaluaciones, especialmente buscando escuchar lo negativo, o sea, sus insatisfacciones.
Importante: crear un estado de ánimo de apertura y confianza para que las insatisfacciones se digan con claridad y sin reservas.
Que yo cuide bien una relación no es tanto algo que hago yo, cuanto una evaluación que hace la otra parte en la relación. Esa evaluación dependerá de si percibe o no que yo estoy comprometido con cuidar la relación, con hacerme cargo de sus preocupaciones y cumplir activamente con los compromisos que ella supone.
Lo básico, entonces, es mantener segura a la otra parte de nuestra dedicación a la relación. Una acción simple fundamental: escuchar sistemática y anticipadamente sus evaluaciones, especialmente buscando escuchar lo negativo, o sea, sus insatisfacciones.
Importante: crear un estado de ánimo de apertura y confianza para que las insatisfacciones se digan con claridad y sin reservas.
lunes, 9 de abril de 2007
TAREA 5 PROMESAS, CONFIANZA E IDENTIDAD PUBLICA
Programa de Cambio Cultural
BATEBOL
Tarea N° 5: Promesas, Confianza e Identidad Pública
Fecha de inicio: 09 de junio de 2007
Fecha de envío: 19 de junio de 2007
Acerca de las promesas
En esta tarea analizaremos algunos de los elementos fundamentales de lo que llamamos nuestra identidad pública. Nuestro enfoque se centrará en las promesas. Declaramos que las promesas que hacemos son esenciales para construir nuestra identidad pública. Nuestra identidad pública no sólo está basada en las promesas que hacemos y cumplimos, sino que además en nuestras declaraciones públicas acerca de lo que decimos ser, y en los juicios y caracterizaciones que otros mantienen acerca de nosotros, y mucho más. Exploremos la distinción lingüística "promesas" con relación al dominio "identidad pública". Estableceremos sus elementos básicos y además los principios de la confianza.
La declaración parte de la base de que como seres humanos somos seres fundamentalmente lingüísticos y nuestras acciones suceden en el lenguaje. Las promesas son una de las acciones lingüísticas que suceden entre las personas. Cada uno de nosotros hace promesas. No podemos vivir sin ellas. El prometer es universal y constitutivo de los seres humanos.
Podemos decir, que las personas al prometer, actúan en interés de otras personas. Ya sea en la respuesta a una petición o a un ofrecimiento, hacemos promesas para completar acciones en el futuro. Cuando decimos “le prometo”..., estamos diciendo que llevaremos a cabo una acción para alguien en el futuro. Antes de hablar, la promesa no existe. En el momento de hablar, simultáneamente generamos la promesa y el momento futuro en el cual las acciones serán cumplidas. Para hacer una promesa, no se requiere la palabra “promesa” verbalizada en forma explícita. Habitualmente hacemos promesas sin decir formalmente “le prometo...”; y esto es igualmente escuchado como una promesa por las otras personas.
Hacemos promesas, además, por medio de gestos, un asentimiento con la cabeza, sin hablar. Prometer es un fenómeno social. Cuando hacemos promesas, coordinamos acciones con otras personas. Esto abre nuevas posibilidades para nosotros en la vida. De hecho, la mayor parte de lo que hacemos en la vida es producido como resultado de nuestra capacidad de coordinar acciones con otros. No podríamos producir esto solos. Nuestra capacidad de coordinar acciones con otros depende de nuestra capacidad de hacer promesas.
En la visión de sentido común tomamos las promesas por dadas, como si ya supiéramos su significado. Así, se mira el prometer como algo que sólo hacemos en ocasiones especiales; o también se dice que las promesas son algo que está intacto o roto, que tienen que ver con la "cuestión moral" de "mantener nuestra palabra", que podemos guardarlas o romperlas.
Finalmente, muchos de nosotros podemos querer evitar hacer promesas, o pensamos que las podemos ignorar simplemente por que no nos gusta hacerlas. Declaramos que las promesas no son cosas que se hacen sino que compromisos en las conversaciones en las cuales emprendemos acciones y nos coordinamos con otros. No podemos evitar las promesas, son la base sobre la cual construimos y tejemos en conversaciones nuestras vidas. Prometer es constitutivo de la vida humana. Como la fuerza de gravedad, o respirar; prometer es un hecho inevitable de la vida en nuestro vivir con otros.
Promesas y confianza
Decimos que nuestra capacidad de hacer promesas tiene que ver con nuestra capacidad de confiar y de ser confiables. La confianza es fundamental en el prometer. En nuestra interpretación, la confianza no es un sentimiento que surge de nosotros en forma espontánea o arbitraria; no es algo que desarrollamos desde "adentro" como un fenómeno "interno", personal y ambiguo. Decimos que la confianza es especialmente un fenómeno social que surge de nuestra capacidad de hacer promesas. En nuestra interpretación, la confianza es un juicio evaluativo.
Cuando confiamos en alguien, estamos diciendo que tenemos un juicio positivo de que esa persona cumplirá sus promesas. Decimos, entonces, que la confianza es constitutiva de nuestra capacidad de hacer promesas. Confiamos que las personas hacen promesas en dominios específicos. Por ejemplo, confiamos en el médico que promete cuidar de nuestro cuerpo y no confiamos en él para que repare nuestro auto. Podemos confiar en alguien respecto a ser puntual en reuniones de oficina, pero no en ser puntual en asuntos familiares. Podemos distinguir la confianza aún más.
Declaramos que cada vez que una persona hace una promesa, nos hacemos un juicio acerca de esa persona respecto a su sinceridad, competencia y responsabilidad. Podemos evaluar si confiamos en esa persona en cada uno de estos dominios. Comúnmente no estamos conscientes de estos dominios, ni distinguimos unos de otros.
Al aceptar esto, podemos empezar a observar que podemos confiar en la sinceridad de una persona, y a la vez valuar negativamente su competencia o responsabilidad.
Identidad Pública
Nuestra identidad pública, de esta manera, se desarrolla a través de nuestra capacidad de hacernos cargo de los intereses de otras personas. Estos intereses son abordados a través de promesas y ofrecimientos que hacemos públicamente. Nuestra identidad pública se construye de acuerdo a la forma en que nuestras promesas y ofrecimientos se dirigen a los intereses de otras personas.
En el espacio público. Somos lo que son nuestras promesas y ofrecimientos. Necesitamos hacernos cargo de la forma en que somos evaluados en los dominios de nuestra sinceridad, competencia y responsabilidad. Nuestro desempeño y el juicio público acerca de nuestro desempeño, en cada uno de estos dominios, es una de las maneras básicas en que construimos nuestra identidad pública. De acuerdo con lo que hemos distinguido, las promesas son compromisos de que entregamos determinadas condiciones de satisfacción en un cierto período de tiempo. Algunos ofrecimientos no implican siempre compromisos de acciones futuras. Algunos ofrecimientos pueden ser para entregar condiciones ya cumplidas, inmediatamente, sin necesidad de acciones ulteriores.
Por ejemplo, cuando un artista se presenta en una galería de arte, está ofreciendo algo que ya pintó. Las condiciones de satisfacción no son negociadas como sucede frecuentemente con las promesas. Esta es además la manera predominante de dirigirse a los intereses de otras personas en una economía de mercado. Lo hacemos sin negociar directamente con otros las condiciones de satisfacción. En vez, anticipamos las condiciones de satisfacción faltantes, hacemos ofertas, evaluamos la forma en que el mercado se comporta y ajustamos nuestras ofertas al comportamiento del mercado.
Frecuentemente nuestras ofertas no serán observadas por otros como una carencia o como algo que tienen el juicio de estar necesitando.
Por otra parte si escuchamos los intereses y los quiebres de otros, podemos ser capaces de identificar lo que les falta antes que ellos mismos. Para ser aceptable nuestro ofrecimiento, debemos mostrar que lo que ofrecemos es aquello que les hace falta. Por ejemplo, cuando se inventó el IPOOD nadie había declarado que les hacía falta.
Sin embargo, como apuntaba efectivamente a un interés actual, el ofrecimiento del IPOOD fue un éxito inmediato. La capacidad de escuchar los intereses de otras personas, de participar en narrativas amplias acerca de la economía y del mundo, y de hacer juicios fundamentados, son esenciales para aumentar nuestras oportunidades en la vida y desarrollar acciones efectivas cuando hacemos ofertas.
El valor de nuestras promesas y ofrecimientos será una de las medidas de nuestra fortaleza en el mercado. De acuerdo con las promesas y ofrecimientos que podemos proveer, podemos asegurar las promesas y ofrecimientos para nosotros mismos. Si nuestras promesas y ofrecimientos pueden proveer condiciones de satisfacción que se hacen cargo de los intereses de otras personas que muy pocos o nadie pueden proveer, y somos evaluados en forma positiva en nuestra sinceridad, competencia y responsabilidad, la gente estará dispuesta a dar parte de lo que tienen a cambio de lo que ofrecemos.
Nuestra fortaleza social no sólo se expresa en términos de dinero, sino también en términos de prestigio social y poder. La confianza que nuestros ofrecimiento y promesas pueden obtener de los otros, es un recurso social importante. Muchas personas dedican sus vidas a obtener reconocimiento social. Considere, por ejemplo, algunos científicos o escritores de renombre. Algo similar sucede con los políticos exitosos. El prestigio social y el poder son dimensiones fundamentales de nuestra identidad pública y, por lo tanto, aspectos que deben ser considerados cuando diseñamos esta.
La potencia de mi identidad estará determinada por la calidad de las promesas que estoy dispuesto hacer al mundo.
No es lo mismo prometer ir a trabajar todos los días (eso no es difícil de prometer), que prometer cambiar mi situación actual planeándome nuevos desafíos como por ejemplo, estudiar una carrera después de haber salido del colegio hace unos años, perdonar y ponerme en paz con aquella persona que me dañó, iniciar aquella relación con la que soñé toda la vida, iniciar un nuevo trabajo, independizarme laboral y emocionalmente, terminar con aquello que me abruma, ser el más destacado profesional de mi especialidad, etc.
Desde esta perspectiva, la auto confianza y la auto estima estarán directamente relacionadas con el nivel de promesas que estoy en condiciones de formular. De la misma manera ello redundará en los desafíos y tareas que debe asumir la organización o empresa que cohabito.
Si en la percepción del mercado la marca o la comunidad que represento no es suficientemente creible, entonces una promesa de calidad será reposicionarla con una identidad poderosa que eche por tierra los anteriores juicios que de ella se tenía y como consecuencia proyectarla como una entidad de éxito.
PREGUNTAS
1.- ¿Cuál es mi juicio acerca de mi capacidad de hacer promesas y efectivamente cumplirlas?
2.- ¿Que identidad genera en los demás esta forma de comportamiento? ¿Soy confiable?, ¿No lo soy?, ¿Cómo influye esto en mi propia auto imagen?
3.- ¿Que promesa aún no hecha por Ud. le generaría una identidad poderosa, le haría creíble en su relación con los demás y le aportaría decididamente en su auto imagen personal?
*Para ser respondida como Grupo de Estudio en el Blog
4.- ¿Qué promesas deben constituir las nuevas tareas y desafíos en que a juicio del grupo de estudio deberían ser parte de la nueva etapa de BATEBOL?
BATEBOL
Tarea N° 5: Promesas, Confianza e Identidad Pública
Fecha de inicio: 09 de junio de 2007
Fecha de envío: 19 de junio de 2007
Acerca de las promesas
En esta tarea analizaremos algunos de los elementos fundamentales de lo que llamamos nuestra identidad pública. Nuestro enfoque se centrará en las promesas. Declaramos que las promesas que hacemos son esenciales para construir nuestra identidad pública. Nuestra identidad pública no sólo está basada en las promesas que hacemos y cumplimos, sino que además en nuestras declaraciones públicas acerca de lo que decimos ser, y en los juicios y caracterizaciones que otros mantienen acerca de nosotros, y mucho más. Exploremos la distinción lingüística "promesas" con relación al dominio "identidad pública". Estableceremos sus elementos básicos y además los principios de la confianza.
La declaración parte de la base de que como seres humanos somos seres fundamentalmente lingüísticos y nuestras acciones suceden en el lenguaje. Las promesas son una de las acciones lingüísticas que suceden entre las personas. Cada uno de nosotros hace promesas. No podemos vivir sin ellas. El prometer es universal y constitutivo de los seres humanos.
Podemos decir, que las personas al prometer, actúan en interés de otras personas. Ya sea en la respuesta a una petición o a un ofrecimiento, hacemos promesas para completar acciones en el futuro. Cuando decimos “le prometo”..., estamos diciendo que llevaremos a cabo una acción para alguien en el futuro. Antes de hablar, la promesa no existe. En el momento de hablar, simultáneamente generamos la promesa y el momento futuro en el cual las acciones serán cumplidas. Para hacer una promesa, no se requiere la palabra “promesa” verbalizada en forma explícita. Habitualmente hacemos promesas sin decir formalmente “le prometo...”; y esto es igualmente escuchado como una promesa por las otras personas.
Hacemos promesas, además, por medio de gestos, un asentimiento con la cabeza, sin hablar. Prometer es un fenómeno social. Cuando hacemos promesas, coordinamos acciones con otras personas. Esto abre nuevas posibilidades para nosotros en la vida. De hecho, la mayor parte de lo que hacemos en la vida es producido como resultado de nuestra capacidad de coordinar acciones con otros. No podríamos producir esto solos. Nuestra capacidad de coordinar acciones con otros depende de nuestra capacidad de hacer promesas.
En la visión de sentido común tomamos las promesas por dadas, como si ya supiéramos su significado. Así, se mira el prometer como algo que sólo hacemos en ocasiones especiales; o también se dice que las promesas son algo que está intacto o roto, que tienen que ver con la "cuestión moral" de "mantener nuestra palabra", que podemos guardarlas o romperlas.
Finalmente, muchos de nosotros podemos querer evitar hacer promesas, o pensamos que las podemos ignorar simplemente por que no nos gusta hacerlas. Declaramos que las promesas no son cosas que se hacen sino que compromisos en las conversaciones en las cuales emprendemos acciones y nos coordinamos con otros. No podemos evitar las promesas, son la base sobre la cual construimos y tejemos en conversaciones nuestras vidas. Prometer es constitutivo de la vida humana. Como la fuerza de gravedad, o respirar; prometer es un hecho inevitable de la vida en nuestro vivir con otros.
Promesas y confianza
Decimos que nuestra capacidad de hacer promesas tiene que ver con nuestra capacidad de confiar y de ser confiables. La confianza es fundamental en el prometer. En nuestra interpretación, la confianza no es un sentimiento que surge de nosotros en forma espontánea o arbitraria; no es algo que desarrollamos desde "adentro" como un fenómeno "interno", personal y ambiguo. Decimos que la confianza es especialmente un fenómeno social que surge de nuestra capacidad de hacer promesas. En nuestra interpretación, la confianza es un juicio evaluativo.
Cuando confiamos en alguien, estamos diciendo que tenemos un juicio positivo de que esa persona cumplirá sus promesas. Decimos, entonces, que la confianza es constitutiva de nuestra capacidad de hacer promesas. Confiamos que las personas hacen promesas en dominios específicos. Por ejemplo, confiamos en el médico que promete cuidar de nuestro cuerpo y no confiamos en él para que repare nuestro auto. Podemos confiar en alguien respecto a ser puntual en reuniones de oficina, pero no en ser puntual en asuntos familiares. Podemos distinguir la confianza aún más.
Declaramos que cada vez que una persona hace una promesa, nos hacemos un juicio acerca de esa persona respecto a su sinceridad, competencia y responsabilidad. Podemos evaluar si confiamos en esa persona en cada uno de estos dominios. Comúnmente no estamos conscientes de estos dominios, ni distinguimos unos de otros.
Al aceptar esto, podemos empezar a observar que podemos confiar en la sinceridad de una persona, y a la vez valuar negativamente su competencia o responsabilidad.
Identidad Pública
Nuestra identidad pública, de esta manera, se desarrolla a través de nuestra capacidad de hacernos cargo de los intereses de otras personas. Estos intereses son abordados a través de promesas y ofrecimientos que hacemos públicamente. Nuestra identidad pública se construye de acuerdo a la forma en que nuestras promesas y ofrecimientos se dirigen a los intereses de otras personas.
En el espacio público. Somos lo que son nuestras promesas y ofrecimientos. Necesitamos hacernos cargo de la forma en que somos evaluados en los dominios de nuestra sinceridad, competencia y responsabilidad. Nuestro desempeño y el juicio público acerca de nuestro desempeño, en cada uno de estos dominios, es una de las maneras básicas en que construimos nuestra identidad pública. De acuerdo con lo que hemos distinguido, las promesas son compromisos de que entregamos determinadas condiciones de satisfacción en un cierto período de tiempo. Algunos ofrecimientos no implican siempre compromisos de acciones futuras. Algunos ofrecimientos pueden ser para entregar condiciones ya cumplidas, inmediatamente, sin necesidad de acciones ulteriores.
Por ejemplo, cuando un artista se presenta en una galería de arte, está ofreciendo algo que ya pintó. Las condiciones de satisfacción no son negociadas como sucede frecuentemente con las promesas. Esta es además la manera predominante de dirigirse a los intereses de otras personas en una economía de mercado. Lo hacemos sin negociar directamente con otros las condiciones de satisfacción. En vez, anticipamos las condiciones de satisfacción faltantes, hacemos ofertas, evaluamos la forma en que el mercado se comporta y ajustamos nuestras ofertas al comportamiento del mercado.
Frecuentemente nuestras ofertas no serán observadas por otros como una carencia o como algo que tienen el juicio de estar necesitando.
Por otra parte si escuchamos los intereses y los quiebres de otros, podemos ser capaces de identificar lo que les falta antes que ellos mismos. Para ser aceptable nuestro ofrecimiento, debemos mostrar que lo que ofrecemos es aquello que les hace falta. Por ejemplo, cuando se inventó el IPOOD nadie había declarado que les hacía falta.
Sin embargo, como apuntaba efectivamente a un interés actual, el ofrecimiento del IPOOD fue un éxito inmediato. La capacidad de escuchar los intereses de otras personas, de participar en narrativas amplias acerca de la economía y del mundo, y de hacer juicios fundamentados, son esenciales para aumentar nuestras oportunidades en la vida y desarrollar acciones efectivas cuando hacemos ofertas.
El valor de nuestras promesas y ofrecimientos será una de las medidas de nuestra fortaleza en el mercado. De acuerdo con las promesas y ofrecimientos que podemos proveer, podemos asegurar las promesas y ofrecimientos para nosotros mismos. Si nuestras promesas y ofrecimientos pueden proveer condiciones de satisfacción que se hacen cargo de los intereses de otras personas que muy pocos o nadie pueden proveer, y somos evaluados en forma positiva en nuestra sinceridad, competencia y responsabilidad, la gente estará dispuesta a dar parte de lo que tienen a cambio de lo que ofrecemos.
Nuestra fortaleza social no sólo se expresa en términos de dinero, sino también en términos de prestigio social y poder. La confianza que nuestros ofrecimiento y promesas pueden obtener de los otros, es un recurso social importante. Muchas personas dedican sus vidas a obtener reconocimiento social. Considere, por ejemplo, algunos científicos o escritores de renombre. Algo similar sucede con los políticos exitosos. El prestigio social y el poder son dimensiones fundamentales de nuestra identidad pública y, por lo tanto, aspectos que deben ser considerados cuando diseñamos esta.
La potencia de mi identidad estará determinada por la calidad de las promesas que estoy dispuesto hacer al mundo.
No es lo mismo prometer ir a trabajar todos los días (eso no es difícil de prometer), que prometer cambiar mi situación actual planeándome nuevos desafíos como por ejemplo, estudiar una carrera después de haber salido del colegio hace unos años, perdonar y ponerme en paz con aquella persona que me dañó, iniciar aquella relación con la que soñé toda la vida, iniciar un nuevo trabajo, independizarme laboral y emocionalmente, terminar con aquello que me abruma, ser el más destacado profesional de mi especialidad, etc.
Desde esta perspectiva, la auto confianza y la auto estima estarán directamente relacionadas con el nivel de promesas que estoy en condiciones de formular. De la misma manera ello redundará en los desafíos y tareas que debe asumir la organización o empresa que cohabito.
Si en la percepción del mercado la marca o la comunidad que represento no es suficientemente creible, entonces una promesa de calidad será reposicionarla con una identidad poderosa que eche por tierra los anteriores juicios que de ella se tenía y como consecuencia proyectarla como una entidad de éxito.
PREGUNTAS
1.- ¿Cuál es mi juicio acerca de mi capacidad de hacer promesas y efectivamente cumplirlas?
2.- ¿Que identidad genera en los demás esta forma de comportamiento? ¿Soy confiable?, ¿No lo soy?, ¿Cómo influye esto en mi propia auto imagen?
3.- ¿Que promesa aún no hecha por Ud. le generaría una identidad poderosa, le haría creíble en su relación con los demás y le aportaría decididamente en su auto imagen personal?
*Para ser respondida como Grupo de Estudio en el Blog
4.- ¿Qué promesas deben constituir las nuevas tareas y desafíos en que a juicio del grupo de estudio deberían ser parte de la nueva etapa de BATEBOL?
martes, 3 de abril de 2007
Confianza y Relaciones

Estimadas amigas y amigos del PCC:
Espero que las tareas estén siendo fructíferas para sus vidas. Como en esta tarea Nº 4 uno de los temas fundamentales es la Confianza. Les dejo un post de Mario Valdivia que me parece pertinente compartir con ustedes.
Quiero agradecer los aportes que han ido haciendo al Blog, los invito a ser aún más activos en este espacio que es de ustedes y para ustedes.
Abrazos
Juan Pablo Araya
Confianza y Relaciones
En las empresas se está hablando de "fidelizar a los clientes". Supongo que se trata de crear en ellos y ellas fe con respecto a la empresa. Pero no la fe que cree, sino que la fe que está segura, la fe que confía con seguridad en la relación establecida con la empresa. Entonces gestionar la relación con los clientes consiste en cultivar la confianza en las relaciones con ellos.
A alguien escuché decir hace tiempo que la confianza es un presupuesto, o precondición, de las relaciones. Creo que tiene razón. Si evalúo que alguien no es confiable, no aceptaré lo que esa persona promete y no me dejaré atar en compromisos con ella. Y las relaciones, dice aqui, consisten al fin y al cabo en ataduras que nacen de compromisos y se sostienen en ellos. Por el contrario, si evalúo que alguien es confiable, se abren las puertas para establecer relaciones con esa persona, porque no temo atarme a - contar con, depender de - sus compromisos.
¿Qué tipos de confianza, o cuántas confianzas existen? Seguramente la confianza dependerá del tipo de relación que me proponga establecer con alguien. Por ejemplo, habrá evaluaciones de confianza que serán suficientes para establecer relaciones de colaboración puntuales en el presente, pero que pueden ser insuficientes para establecer relaciones de alianza estratégica que se propongan construir futuro juntos.
En una relación de colaboración en el presente, yo debo confiar en una promesa específica y precisa que otra persona me hace. Confío en que alguien llegará a tiempo a una reunión, confío en quien me vende un producto que ese producto operará como prometió, confío que el cheque que recibo tiene fondos etc. Necesito solamente - lo que no es poco, si se piensa en serio en esto - evaluar que tal persona es sincera cuando promete y también que es competente para realizar las acciones necesarias para cumplir con lo prometido. Sincera: o sea, que evaluamos que no nos miente en el momento que nos hace la promesa. Competente: o sea, que, al prometer, sabe de lo que está hablando en términos de lo que le llevará cumplir y podrá hacerlo. En el fondo, estoy pensando que esa persona ni me miente ni comete un error.
Pero en una relación que me ata con otra persona en la articulación de un futuro en común, es decir en la creación de una nueva identidad, la confianza es distinta, seguramente puedo decir que es más exigente. Establecemos un contrato de largo plazo de prestación de servicios tecnológicos, nos asociamos en una empresa para explotar un campo, nos atamos en una relación de entrenamiento que se propone convertirme en campeón mundial, contraemos matrimonio, constituyen posiblemente buenos ejemplos. Ahora necesito confiar en la identidad de la otra persona, no solamente en su cumplimiento de promesas específicas. Presupongo una integridad de esa persona con mi proyecto de creación de identidad. Hay miles de promesas o compromisos que se presuponen en una relación asi, a pesar que nunca pueda establecerse cada una de ellas con precisión. Habrá seguramente secretos que guardar, estrategias que no deben ser compartidas, debilidades estratégicass propias que ocultar a otros, etc. En el fondo, debo confiar que la otra parte se compromete completamente con mi preocupación por llevar a delante un proyecto de creación de identidad futura. Ya no hablamos de una sola promesa sin más dimensión temporal que el presente. Ahora confío en su involucramiento conmigo.
Pero ocurre que enfrento relaciones más ambiciosas aun. Me ato a personas para contruir posibilidades en conjunto, posibilidades que no puedo imaginar bien de manera anticipada. Entonces no puedo decir que me ate en la construcción de un futuro en común, puesto que ni siquiera logro imaginarlo bien. Los proyectos de innovación radical tienen esta caraterística: son abiertos, son inesperados, no son predecibles, sabemos que producirán y deberán enfrentar sorpresas fundamentales. Talvez una relación matrimonial que se comprometa a mantenerse atada a pesar de todas las impredecibles viscisitudes que pueda enfrentar, constituye una relación asi. No hay manera de evaluar el riesgo anticipadamente, pero podemos confiar. ¿Qué clase de confianza es esta? Seguramente un componente fundamental lo constituye la percepción o evaluación que tengo de la pasión con que la otra persona enfrenta el futuro incierto conmigo, y su propia existencia. Pasión por la innovación, pasión por la relación que se construye. Confío en la disposición comprometida de la otra parte de dedicar su vida a esta aventura conmigo.
El mejor libro que conozco sobre la creación de confianza es de F. Flores y R. Solomon, "Building Trust in Business, Politics, Relationships and Life", publicado por Oxford U. Press
Espero que las tareas estén siendo fructíferas para sus vidas. Como en esta tarea Nº 4 uno de los temas fundamentales es la Confianza. Les dejo un post de Mario Valdivia que me parece pertinente compartir con ustedes.
Quiero agradecer los aportes que han ido haciendo al Blog, los invito a ser aún más activos en este espacio que es de ustedes y para ustedes.
Abrazos
Juan Pablo Araya
Confianza y Relaciones
En las empresas se está hablando de "fidelizar a los clientes". Supongo que se trata de crear en ellos y ellas fe con respecto a la empresa. Pero no la fe que cree, sino que la fe que está segura, la fe que confía con seguridad en la relación establecida con la empresa. Entonces gestionar la relación con los clientes consiste en cultivar la confianza en las relaciones con ellos.
A alguien escuché decir hace tiempo que la confianza es un presupuesto, o precondición, de las relaciones. Creo que tiene razón. Si evalúo que alguien no es confiable, no aceptaré lo que esa persona promete y no me dejaré atar en compromisos con ella. Y las relaciones, dice aqui, consisten al fin y al cabo en ataduras que nacen de compromisos y se sostienen en ellos. Por el contrario, si evalúo que alguien es confiable, se abren las puertas para establecer relaciones con esa persona, porque no temo atarme a - contar con, depender de - sus compromisos.
¿Qué tipos de confianza, o cuántas confianzas existen? Seguramente la confianza dependerá del tipo de relación que me proponga establecer con alguien. Por ejemplo, habrá evaluaciones de confianza que serán suficientes para establecer relaciones de colaboración puntuales en el presente, pero que pueden ser insuficientes para establecer relaciones de alianza estratégica que se propongan construir futuro juntos.
En una relación de colaboración en el presente, yo debo confiar en una promesa específica y precisa que otra persona me hace. Confío en que alguien llegará a tiempo a una reunión, confío en quien me vende un producto que ese producto operará como prometió, confío que el cheque que recibo tiene fondos etc. Necesito solamente - lo que no es poco, si se piensa en serio en esto - evaluar que tal persona es sincera cuando promete y también que es competente para realizar las acciones necesarias para cumplir con lo prometido. Sincera: o sea, que evaluamos que no nos miente en el momento que nos hace la promesa. Competente: o sea, que, al prometer, sabe de lo que está hablando en términos de lo que le llevará cumplir y podrá hacerlo. En el fondo, estoy pensando que esa persona ni me miente ni comete un error.
Pero en una relación que me ata con otra persona en la articulación de un futuro en común, es decir en la creación de una nueva identidad, la confianza es distinta, seguramente puedo decir que es más exigente. Establecemos un contrato de largo plazo de prestación de servicios tecnológicos, nos asociamos en una empresa para explotar un campo, nos atamos en una relación de entrenamiento que se propone convertirme en campeón mundial, contraemos matrimonio, constituyen posiblemente buenos ejemplos. Ahora necesito confiar en la identidad de la otra persona, no solamente en su cumplimiento de promesas específicas. Presupongo una integridad de esa persona con mi proyecto de creación de identidad. Hay miles de promesas o compromisos que se presuponen en una relación asi, a pesar que nunca pueda establecerse cada una de ellas con precisión. Habrá seguramente secretos que guardar, estrategias que no deben ser compartidas, debilidades estratégicass propias que ocultar a otros, etc. En el fondo, debo confiar que la otra parte se compromete completamente con mi preocupación por llevar a delante un proyecto de creación de identidad futura. Ya no hablamos de una sola promesa sin más dimensión temporal que el presente. Ahora confío en su involucramiento conmigo.
Pero ocurre que enfrento relaciones más ambiciosas aun. Me ato a personas para contruir posibilidades en conjunto, posibilidades que no puedo imaginar bien de manera anticipada. Entonces no puedo decir que me ate en la construcción de un futuro en común, puesto que ni siquiera logro imaginarlo bien. Los proyectos de innovación radical tienen esta caraterística: son abiertos, son inesperados, no son predecibles, sabemos que producirán y deberán enfrentar sorpresas fundamentales. Talvez una relación matrimonial que se comprometa a mantenerse atada a pesar de todas las impredecibles viscisitudes que pueda enfrentar, constituye una relación asi. No hay manera de evaluar el riesgo anticipadamente, pero podemos confiar. ¿Qué clase de confianza es esta? Seguramente un componente fundamental lo constituye la percepción o evaluación que tengo de la pasión con que la otra persona enfrenta el futuro incierto conmigo, y su propia existencia. Pasión por la innovación, pasión por la relación que se construye. Confío en la disposición comprometida de la otra parte de dedicar su vida a esta aventura conmigo.
El mejor libro que conozco sobre la creación de confianza es de F. Flores y R. Solomon, "Building Trust in Business, Politics, Relationships and Life", publicado por Oxford U. Press
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